En Pablo Sexto ronda la zozobra. Desde hace unos días don Gustavo no duerme, se ha adelgazado y la angustia no le deja la vida tranquila. Su esposa está en las mismas, ellos no entienden cómo por un proyecto para la remodelación del estadio Armando Maestre Pavajeau tengan que dejar la casa que han habitado durante 47 años.
A principio de año, el Concejo de Valledupar declaróla zona como de utilidad pública y desde entonces sienten que las viviendas, en donde se han levantado tres generaciones dejaron de ser suyas y ahora viven en medio del temor que en cualquier momento el gobierno departamental los saque bajo la figura de expropiación, cuya resolución ya les envió.
Las familias que habitan las 24 viviendas que tiene el sector, para cuya compra hay 5.700 millones de pesos, es decir, un promedio de 237 millones 500 mil pesos, no entienden porque la Gobernación del Cesar que dice ser un gobierno a ‘Salvo’ les quiere pagar por el metro cuadrado de sus casas 400 mil pesos, cuando en Valledupar el valor de la tierra se disparó debido a la falta de esta.






