Quejas de usuario de Nueva EPS
La crisis de la salud llega hasta a las mejores familias, por hacer referencia a la situación que afronta José Nicolás Daza, un hombre de 37 años, nativo de Valledupar y que desde su nacimiento ha padecido deficiencia cardiaca y desde hace varias semanas, la desatención por parte de la EPS a la que está afiliado.
Luego de un tratamiento iniciado en Bucaramanga para no ser intervenido quirúrgicamente, regresó a Valledupar con la expectativa de darle continuación al suministro de medicamentos que le ayuda a descongestionar sus pulmones y así afectar menos su corazón, encontrándose con que las expectativas en su ciudad son tan mínimas que lo mantienen de un lado al otro.
Según lo manifestado por José Nicolás, su viacrucis empezó luego de que el cuatro de enero recayera a causa de su estado de salud y luego de ser internado durante nueve días, le aplicaran un medicamento al que luego debería darle continuidad posterior a la visita al neumólogo y así fue, asistió, contando con el infortunio de que su receta quedó mal elaborada.
Al ser rechazada por el punto de entrega de medicamentos, ha tenido que estar de un lado al otro y el medicamento que es vital para su salud, luego de un mes no le ha sido entregado a raíz de las barreras de tipo administrativo de la entidad y para aumentar su pena, lo mantienen de un lado a otro, con la gravedad de que su salud se deteriora progresivamente ante la indiferencia de la entidad de salud.
Hasta el momento, la única salida que le plantean es que llame un número de atención de usuario, para saber cuándo llega el medicamento que necesita con urgencia para evitar una intervención quirúrgica.
El periódico EL PILÓN trató de comunicarse con un funcionario de la Nueva EPS relacionado con el asunto, pero no lo logró debido a que no se encontraba en su oficina.
Una visión Nacional al POS






