Bajo la mirada inquieta de los transeúntes permaneció durante el día de ayer un cofre fúnebre sobre el separador de la avenida Simón Bolívar, a la altura de la glorieta Los Músicos, que era rodeado de varias sillas y flores, como si se tratara de un funeral.
Así quisieron simbolizar los comerciantes que laboran sobre esta importante vía, el inicio de una obra que para ellos es progreso, pero la falta de socialización del mismo se ha convertido en la “muerte comercial” de los más de 300 negocios que prosperan en el sitio.
La reconocida Ceiba de Valledupar fue rodeada de carteles en los que los minoristas expresaban su inconformidad con el Sistema Integrado de Transporte de Valledupar, SIVA, por aparente falta de socialización del megaproyecto que, al parecer, comenzará a ejecutarse hoy.
“No a la muerte comercial de nuestros sitios de trabajo, sí al desarrollo de Valledupar. No al atropello del SIVA, sí al trabajo, sí a la paz”. “Comerciantes de la avenida Simón Bolívar sí queremos el progreso de Valledupar pero no a cualquier costo”, decía en alguno de los avisos.
Zoila, una mujer de 70 años, dueña de un establecimiento, quien prefirió ocultar su apellido, especificó “queremos que nos dejen trabajar sobre la avenida Simón Bolívar, porque a nosotros nos van a enterrar y queremos que se nos oiga, porque somos dueños de casas y de nuestro negocio es que vivimos, mi esposo tiene 80 años y no tenemos de qué vivir”.






