Amenazas, ataques con pólvora y el rechazo de algunos vecinos obligaron a la Fundación Callejeritos a tapiar las ventanas del refugio donde protege a 71 perros rescatados. Una perra murió en medio del pánico y la organización espera respuestas de las autoridades.
Por: Alix D. Delgado | @soyalixdelgado
El eco de las detonaciones de pólvora contra las paredes y las ventanas tapiadas para proteger a los perros del estruendo refleja la realidad que hoy vive la Fundación Red de Adopción por los Callejeritos. En una vivienda en el centro histórico de Valledupar, Karen Margarita Sierra Núñez, representante legal de la organización, junto con tres administrativas y dos voluntarias, cuida a 71 perros rescatados. La labor, iniciada en 2016 y desarrollada sin recibir recursos del Estado, atraviesa uno de sus momentos más difíciles debido al rechazo y al hostigamiento de algunos vecinos.










