El cielo vallenato amaneció vestido de gris… los acordeones se silenciaron… y en el murmullo de la música vallenata recordaban al hijo de Guacoche, el Rey del merengue, quien se hacía llamar El último juglar.
“Ay dicen que el mundo se va acabá, yo digo que el mundo se acaba pal' que se muere… esa si es la deuda que yo tengo que pagar, pero a mí me duele morirme por las mujeres… yo no sé que piensa aquel rico miserable, que guarda la plata con tantas mujeres buenas”.
Con estas frases de José Vicente 'Chente' Munive, que su amigo Elías Morales dijo que eran inéditas, fue despedido antes de ser sepultado ayer en el cementerio Ecce Homo de Valledupar.






