Foro “Mujeres, violencia y desarrollo”
Ante más de 400 participantes en el foro “Mujeres, violencia y desarrollo”, la académica Juanita Barreto aseguró que hoy más que nunca la causa de la mujer es la causa de la humanidad, en una clara alusión a que el fin de la violencia contra las mujeres es un imperativo ético que convoca a las instituciones, la familia y al Estado en su conjunto.
“No deseamos que todas las mujeres y todos los hombres sean feministas, porque no deseamos un mundo con una sola voz y nombre, sino porque es fundamental que todas y todos estén presentes en el territorio que habitamos desde la diversidad para poder lograr la equidad”.
La experta en estudios de género dijo que es del interés de hombres y mujeres construir un mundo más justo, amable, grato y habitable. “Esta es la aspiración de la Ley 1257 que pretende apostarle a las instituciones que toman vida en los cuerpos de las personas que hacen posible la vida institucional”, declaró.
Sostuvo Barreto que algo que logra la presente Ley es que reconoce que las violencias contra las mujeres se reúnen en distintas expresiones de agresión que evidencia la violencia contra la familia y las personas. “La Ley 1257 abre caminos para reconocer que la violencia contra las mujeres muestra una estrecha relación entre las violencias cotidianas y las violencias estructurales, que se resisten a reconocer que cuando se daña a una mujer también se daña a la sociedad” reflexionó la experta.
Según explicó, la violencia contra los hombres en la historia los convierte en héroes en muchas ocasiones, y la violencia contra las mujeres, termina habitando un territorio en el que son consideradas un botín de guerra.
No es posible tramitar los derechos de las mujeres si en la plenitud del tercer milenio se siguen tolerando por acción o por omisión las violencias contra las mujeres, aseguró, y agregó que “mientras eso siga pasando no podemos afirmar que estemos logrando un progreso real en la igualdad, el desarrollo y la paz”.
Los índices de desarrollo de un pueblo hoy incluyen los índices de autonomía y de equidad en materia de reconocimiento de los derechos de las mujeres, dijo.






