San Diego es uno de los municipios más bonitos del Cesar, sus calles transportan a los visitantes a una época antigua y su gente es buena, sin embargo, las cosas buenas de dicho lugar hacen contraste con una situación que tienen que vivir quienes residen ahí y es el hecho de no contar con un acueducto que les proporcione agua potable.
En las casas, el agua llega a cuenta gotas, la presión es baja y el líquido no puede ser consumido, hay quienes cuentan con la solvencia económica para llevar agua desde la capital del Cesar otros se ven en la necesidad de hervirlo para poder consumirlo.






