Enrique Benjumea* ingresó al ELN cuando tenía 18 años, según él, “no había más qué hacer, a uno lo reclutaban ahí o uno se metía, qué más podía hacer uno si no había trabajo, no había oportunidad de estudiar y el conflicto lo terminaba a uno metiendo en sus filas”.
Duró siete años en la fila del Ejército de Liberación Nacional, con el cual estuvo por todo el Cesar en una época donde la guerra era el pan de cada día de los habitantes de este departamento.
“Fueron tiempos difíciles para la gente y para uno como combatiente también, yo tenía familia a la cual dejé de ver por mucho tiempo, la mujer que yo tenía estaba embarazada y no conocí a mi hijo, lo vine a conocer fue ya ahora cuando me salí de eso pude conocerlos, estar con ellos y vivir una vida normal”, comentó.






