Antes del cierre de la frontera entre Colombia y Venezuela, al departamento del Cesar ingresaban hasta 10 millones de galones de gasolina en un mes, según dijo José Luis Urón a EL PILÓN.
“Ese contrabando ponía en jaque a las estaciones legales de gasolina porque era una competencia desleal”, afirmó el presidente de la Cámara de Comercio de Valledupar para el Valle del Río Cesar.
La ruta de ese combustible para llegar al Cesar iniciaba en el Catatumbo, Norte de Santander, pasando por Ocaña.











