En el 66, comenzando el mes de marzo, vino García Márquez como jurado al Festival del Cine en Cartagena. No había terminado de escribir aun “Cien Años de Soledad” y queriendo tomarse un refresco mental nada mejor para esto que una parranda con acordeón, lo que a la vez le serviría para ver como andaba el vallenato, después de su larga estadía en México.
Finalizando el festival invitó al grupo de Barranquilla con Cepeda Samudio al frente quien dispuso un buen pertrecho de cerveza gracias a la buena posición que mantenía en la Cervecería Águila.
La parranda sería en la casa de unos parientes en Aracataca durante los días 17 y 18 del citado mes y con el siguiente marconigrama dirigido a Darío Pavejau, y Jaime Molina, invitó a sus queridos amigos de Valledupar.






