En el marco del 59.° Festival de la Leyenda Vallenata, la escenificación de la Virgen del Rosario recordó a propios y visitantes que la máxima fiesta de los acordeones nació de un milagro. La Fundación Festival destacó la importancia de mantener viva esta tradición cultural.
Valledupar no solo suena a caja, guacharaca y acordeón; también suena a historia y a devoción. Este jueves, 30 de abril, la emblemática Plaza Alfonso López volvió a ser testigo del hecho que hace más de 400 años marcó el destino de esta tierra: el Milagro de la Virgen del Rosario.
Joven integrante de la congregación representó a la Virgen del Rosario, portando el báculo con el que, según la Leyenda Vallenata, devolvió la vida a los envenenados por barbasco. Foto: Tomada @Fesvallenato.






