Todo sucedió un mediodía del mes de febrero de 1968 cuando varias personas se dieron cita en la casona de Hernando Molina Céspedes, ubicada en la Plaza Alfonso López de Valledupar, para darle forma a lo que más adelante se llamaría Festival de la Leyenda Vallenata, el cual sería el complemento de la fiesta patronal de Nuestra Señora del Rosario.
De esta manera Alfonso López Michelsen, Consuelo Araujonoguera, Rafael Escalona, y un grupo de amigos pusieron a marchar el 26 de abril de 1968 la fiesta que coronó como primer Rey Vallenato a Gilberto Alejandro Durán Díaz, quien provenía de las sabanas del municipio de El Paso, Cesar.
La historia siguió su curso y el Festival de la Leyenda Vallenata se levanta victorioso teniendo la particularidad de abrir corazones, multiplicar alegrías y tener en sus acordeoneros, compositores, verseadores, cajeros y guacharaqueros a unos genios que se dedican a llevar correos cantados, versos rápidos o ser simplemente periodistas musicales.











