A sus 53 años, Milciades Mendoza sueña, como todo acordeonero que se sube en la tarima del Festival Vallenato, con buscar la corona.
A pesar que no tiene renombre -como él mismo lo reconoce- pues sus grabaciones han sido sencillas y de poca repercusión, Milciades llegó desde Pereira a Valledupar dispuesto a dar la pelea.
Contrario a muchos de sus rivales, que contratan a los mejores del folclor para participar, a Milciades le tocó ‘pulir’ a sus dos hijos para que lo acompañaran en la caja y la guacharaca. Deisy es la cajera y Luis Manuel el guacharaquero.











