Todos caminaban alrededor del puente ‘Callao’ sin saber puntualmente a cuál de los grupos armados buscaban. El superior, el entonces comandante del Batallón La Popa, Publio Hernán Mejía, solo gritaba a los soldados «busquen bien, busquen bien»” porque supuestamente había recibido una información sobre la presencia del enemigo en la vía que de Valledupar conduce a Bosconia.
En el registro del área encontraron una vivienda donde los habitantes les manifestaron que recientemente habían escuchado disparos. Al caminar unos pasos más, un grupo del pelotón Espoleta, al mando del subteniente Nelson Javier Llanos Quiñónez, encontró un resultado. Se trataba del cuerpo sin vida de un hombre muerto que tenía un bolso con explosivos y una pistola.
“Cuando yo llegué ahí me informaron que había una baja (…) que estaba debajo del puente, que lo habían encontrado que estaba en camuflado y que tenía unos explosivos (…) tenía un brazalete del ELN. En ese momento mi coronel me da la orden: «recójalo, súbalo al carro, llévelo a Valledupar» (…), él arrancó y se fue (sic)”, contó Nelson Javier Llanos Quiñónez en una versión voluntaria ante la JEP entregada el 29 de agosto de 2018.











