Los dos cuerpos ubicados en inmediaciones de la vía que comunica al corregimiento de Río Seco con La Mina, en zona rural de Valledupar, los encontró el pelotón Zarpazo, para entonces al mando del sargento segundo Alexander Villamizar Lancheros, que llegó al lugar en respuesta a un llamado de apoyo que hicieron dos compañeros.
Se trata de los militares Efraín Andrade y Hugo Padilla que vestidos de civil dirigieron el operativo por orden presuntamente del comandante(r) del batallón de Artillería Nº2 La Popa, el coronel Publio Hernán Mejía.
Sin embargo, poco antes del punto de encuentro los soldados de Zarpazo no tuvieron un enfrentamiento armado que sustentara que ellos habrían matado a los dos sujetos que encontraron, pero sí escucharon disparos cuando se transportaban en dos camionetas.











