Los soldados encontraron los tres cadáveres debajo del puente sobre el río Ariguaní ubicado en el municipio de El Copey, Cesar. Tenían surcos de presión en las muñecas, sugiriendo haber sufrido sometimientos y control mediante alguna atadura.
El soldado Yeris Andrés Gómez Coronel insinuó, al grupo ‘Zarpazo’, que aquellas personas ya estaban tiesas, los militares acababan de hacer un operativo en la zona al mando del sargento segundo Aureliano Quejada Quejada, esa noche del 6 de junio del año 2002.











