‘La Cacica’, Consuelo Araujonoguera, no solo abanderó el nacimiento en 1968 del Festival de la Leyenda Vallenata, sino que dejó para la historia su gran tesis laureada sobre los orígenes y fundamentos de la auténtica música vallenata al escribir su libro ‘Vallenatología’, (Ediciones Tercer Mundo 1973).
Sobre lo anterior muy bien lo sintetizó el sacerdote Enrique Iceda: “Consuelo fue una mujer ungida por Dios y su vida y su obra serán un ejemplo de generación en generación. Ella tuvo grandes alegrías, triunfos maravillosos y también sufrimientos que le arrancaron la vida. Consuelo fue una mujer virtuosa que se entregó a la causa de la música vallenata escribiendo un maravilloso libro, y supo darle la altura necesaria a este bello folclor que hoy recorre el mundo”.
Respecto del libro, cuya investigación duró más de 15 años, Consuelo Araujonoguera al publicarlo indicó: “se acepta como verdad común que los primeros acordeones ingresaron al país por vía de Riohacha, en manos de marinos europeos, más posiblemente alemanes o italianos que españoles. Se basa esta apreciación en el comprobado origen del instrumento inventado por Cyrill Demian (1772-1847) en el año de 1829 – esto es 337 años después del descubrimiento de América”.
















