Corría el año de 1580 y el portugués Antonio Pereira casado con la española Ana de la Peña, mujer celosa, vivía en Valledupar, o Ciudad de Los Reyes, en uno de las 8 manzanas en que estaba dividida la ciudad.
La finca o encomienda de su propiedad, estaba situada a pocos kilómetros del pueblo de La Paz, a orillas del río Pereira que se unía más adelante con el río Manaure para desembocar presurosos en el río Cesar.
















