El Tarullal es un pulmón para el medio ambiente de Valledupar, desde que dejó de ser una laguna de oxidación. Es para muchos un paraíso desconocido, ubicado en el sur de la ciudad, pero también es un ecosistema vulnerable al cambio climático y sus consecuencias.
Una de las propuestas de la sociedad civil en la capital del Cesar es conformar a Lagoupar, para ocupar cerca de 30 hectáreas de las 47 que ocupa este importante activo municipal, adscrito a las arcas de la Empresa de Servicios Públicos, Emdupar.
Está alimentado por un canal que conduce las aguas hacia esa zona, que ha tenido la intervención de Corpocesar para garantizar su cauce. Con él y el agua de las lluvias se surtiría al gran lago. Se cambiará el agua residual del pasado por agua fresca para la recreación y el goce de los amantes de la naturaleza. El sitio está rodeado de arboleda que por su importancia ha demandado la atención de investigadores.
















