En algunos sectores aún quedan rastros de los incendios que consumieron cientos de frailejones con más de 30 años de vida. En esas partes, el pasto, propio de un páramo, es bajito. En las zonas recuperadas, el pasto llega a la altura de las rodillas. Fueron más de dos semanas bajo el fuego que casi extinguen del territorio especies de árboles nativas.
Por eso, autoridades y privados iniciaron la siembra de frailejones y especies nativas en el Parque Regional de la Serranía del Perijá, para evitar que desaparezcan y salvar una de las fábricas naturales de agua más importantes del departamento.
El pasado fin de semana, hombres del Ejército Nacional iniciaron la siembra de 3.500 frailejones, una planta que crece, en promedio, un centímetro por año, a casi 3.000 metros de altura sobre el nivel del mar.
















