Las constantes brechas de desigualdad en el acceso al agua potable en departamentos como el Cesar quedarían cerradas si el Estado garantizara la sostenibilidad de los servicios públicos.
La riqueza hídrica nace en la Sierra Nevada de Santa Marta y la serranía de Los Motilones o Perijá, básicamente de estos dos macizos montañosos destilan más de 20 ríos que atraviesan las poblaciones cesarenses y se encuentran, en su mayoría, con el río Cesar.
Badillo, Río Seco, Guatapurí, Pereira, Mocho, Cesarito, Tocaimo, Magiriamo, Fernambuco, Garupal, Ariguaní, Casacará, Tucuy-Sororia, Calenturitas, San Antonio, Maracas, Perete, Garupal, son parte de la gran cuenca del río Cesar, que en este departamento pasa por Valledupar, La Paz, San Diego, Agustín Codazzi, Becerril, El Paso, Astrea, Chiriguaná y finalmente en Chimichagua. Fortaleza en la que, según Andrés Felipe Meza Araújo, se concentra uno de los principales inconvenientes para el gobierno municipal, departamental, nacional y la ciudadanía en general a quienes invita a unirse a la campaña: ‘Ha2lO, por ti, por mí, por nosotros’.
















