Ejercer el cargo de máxima autoridad de una ciudad requiere tesón y preparación. La administración de una ciudad no es fácil, y más cuando el municipio ha sido saqueado por corruptos durante décadas; sin embargo, al presentar el nombre para aspirar a la máxima dignidad del municipio, significa que cuenta con la experticia y destrezas para afrontar cualquier circunstancia que amerite Valledupar.
La pandemia de la covid 19 sorprendió a los mandatarios electos. No habían transcurrido tres meses de gobierno, y de repente, un virus se convertía en el reto de los recién nacidos gobernantes. ¡El desafío prometía ser y ha sido grande!
Antes de adentrarnos en soluciones y propuestas, veamos con qué contaba Valledupar para afrontar la enfermedad: una red hospitalaria deficiente, Emdupar con déficit de 70 mil millones, una sociedad sin educación de calidad, y para rematar, el desempleo en el 15 %. Nada es gratis en la vida y menos para los vallenatos, quienes cada cuatro años, nos conformamos con más de lo mismo: puestos burocráticos, puestos burocráticos y más puestos burocráticos.
















