Rayaba el periódico: resaltaba lo bueno y criticaba lo malo, como de costumbre y como lo hacía después de cada edición del periódico EL PILÓN, el proyecto periodístico que integró la región comunicativa comprendida por el Cesar y La Guajira en los tiempos que le correspondió vivir.
El jueves 16 de septiembre de 1999, después de realizar la edición del periódico que debía salir el viernes 17 y que había dedicado a la paz, se desplazó desde las instalaciones del periódico EL PILÓN, en el centro histórico de la ciudad, hasta el hotel Los Cardones, ubicado en la calle 17, una vía que en el imaginario colectivo inicia en Cinco Esquinas.
Aquel día fue diferente, era el cumpleaños de Oscar Martínez, uno de los periodistas de EL PILÓN. En el Caribe todo se magnifica y se convierte en ocasión especial, seguramente como resistencia a los gobiernos de esta región. Aquella noche, Martínez se quería ir a su casa, pero Guzmán no quería dejar pasar el cumpleaños de manera desapercibida: escondió las llaves de la motocicleta de su colega e hizo broma para que el cumpleañero aceptara ir a tomarse unas cervezas. Luego de la persuasión y de que Martínez aceptara tomar “solo una”, se le subió a la moto para garantizar que Oscar llegara al lugar.
















