La ausencia del suero costeño Klaren’s en los almacenes tomó por sorpresa no solo a los vallenatos, sino a todos los colombianos.
Aquel producto que solía acompañar reuniones familiares y de amigos desaparecía lentamente del mercado. Tristeza, desazón e impotencia eran los sentimientos generados en los consumidores al ser notificados que Lácteos del Cesar estaba a punto de declarase en quiebra. Era inesperado que una empresa de alimentos que se había convertido en un símbolo de los vallenatos, en un ejemplo de emprendimiento, constancia e innovación hubiese llegado a esa lamentable situación.
Enhorabuena la empresa ha tomado un nuevo rumbo y promete retomar su espacio comercial; sin embargo, este caso empresarial no puede pasar por desapercibido y debe ser analizado.
















