Después de siete meses de fungir en el cargo, el gobernador del Cesar, Luis Alberto Monsalvo Gnecco, deberá apartarse de las riendas del departamento motivado por la condena de 61 meses y 16 días de prisión domiciliaria que le impuso la Sala Especial de la Corte Suprema de Justicia por el delito de corrupción electoral durante las campañas regionales del 2011.
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Para el tribunal, según la sentencia de primera instancia, es claro que el mandatario ganó las elecciones del 2011 “mediante una dádiva específica a cambio de votos”, en este caso, los pactos que suscribió con los líderes de las invasiones Tierra Prometida, Emmanuel y Guasimales, bajo la premisa de mantenerlos quietos en esos predios de propiedad privada una vez fuera elegido con el apoyo de sus votos.
















