La situación social y económica en el Cesar es crítica: es el quinto departamento con mayor pobreza y el tercero en el ranking de pobreza extrema monetaria. Los cesarenses no tienen acceso a oportunidades para generar ingresos, y mucho menos los jóvenes. En Valledupar, una de cada cinco personas que busca trabajo no lo encuentra, con un porcentaje mucho mayor para las mujeres y los jóvenes. El desempleo vallenato tiene rostro de mujer y de joven.
Ahora, además de que no se encuentra trabajo tampoco hay oportunidades de estudio ni de educación superior. El porcentaje de población NINI (que ni trabajan ni estudian), entre los 14 y 28 años, es de los más altos del país. Mucho más si se tiene en cuenta que la cobertura en educación superior y de tránsito a la formación para el trabajo es mucho más baja que el promedio nacional.
La combinación de pobreza y desempleo juvenil son causas evidentes del descontento y estallido social que atraviesa el país. Se necesitan acciones urgentes para contrarrestarlo.
















