Soy Javier Fernández Maestre. Desde niño tomé la decisión de ser locutor, por vocación, no tenía dudas. Lo hice con el propósito de jamás ser uno del montón. A Dios gracias, lo he logrado.
En mi niñez caminaba un largo trecho para regresar a mi casa desde el colegio ‘Ateneo El Rosario’, entonces vivía en el barrio ‘Simón Bolívar’ con mi abuela paterna María Fernández, ‘El Ateneo’ era una institución para personas de estrato alto, para esa época, sin embargo, mi abuela y mis padres, Luis Fernández (q.e.p.d.) y Emma Maestre ‘Mamaíta’, trabajaban duro para darnos ese privilegio, de estudiar en un buen colegio.
En busca de un mejor porvenir para la familia, en especial para sus nietos, mi abuela se radicó en Valledupar, yo que era un niño en ese momento, me escogió como compañero de ella, mientras que mis padres y hermanos se quedaron en Manaure, al frente de la miscelánea que tenían allá.
















