“Todo empezó una madrugada que mi esposa me dijo que el menor de nuestros niños le contó que se quería morir. En ese momento tenía seis añitos, no es normal que un niño a esa edad hable de esa forma”. Así empieza el duro relato de Jaider Vega, a quien por seguridad cambiamos su nombre. Esa madrugada del 2014 una confesión puso fin a la tranquilidad familiar y empezó un calvario que duró más de cinco años. Cada vez que Jaider Vega y su esposa salían a trabajar dejaban sus tres hijos en la casa de la hermana de Jaider. Pero cuando la tía de los menores se ocupaba, quedaban bajo la protección de quien hace dos semanas fue condenado a 32 años de cárcel tras ser hallado culpable de abusar sexualmente de tres menores de edad.
“Cuando mi esposa me dice todo lo que mis hijos le habían contado, llamamos a la Policía. De allí ellos escuchan el testimonio de los menores y los llevan a practicar los exámenes forenses en el laboratorio del Hospital Rosario Pumarejo de López”, relata el angustiado padre.
Los resultados confirmaron los testimonios de los menores, por lo que enseguida se pidió ante un juez la orden de captura para el señalado: el esposo de la tía de los menores quien, según la condena, se aprovechaba cuando quedaban bajo su custodia para acceder carnalmente a los menores.
“Esa madrugada que ellos me dijeron todo, yo quería agarrar un machete e ir a matarlo por todo lo que le había hecho a mis hijos”, reveló el padre de los menores.
















