Dice el refrán que el éxito tiene muchos padres, pero el fracaso es huérfano. Eso se puede aplicar a lo que está sucediendo con la enseñanza de las ciencias sociales en nuestros colegios. La historia quedó relegada a un conjunto de conocimientos organizados bajo el nombre genérico de “ciencias sociales”.
Algo se puede hacer desde medios como los periódicos, para recordarle a mucha gente la importancia de algunos hechos claves en la evolución del país.
Es el caso de la llamada ‘Misión Kemmerer’, que lideraron desde Estados Unidos a varios países de América Latina. Fue en marzo de 1923, durante el gobierno del presidente conservador, Pedro Nel Ospina, al amparo de esa misión, en Colombia se organizaron instituciones como el Banco de la República, la Contraloría General de la República y la Superintendencia Bancaria, entre otras, gracias a las cuales el país ha gozado de instituciones económicas serias y una estabilidad macroeconómica reconocida en el mundo, desde hace décadas.
















