En Valledupar se organizó una junta directiva conformada por: Don Casimiro Raúl Maestre, José Manuel Baute, Juvenal Palmera Cotes, Eugenio Martínez, el Padre Bernardino de Orihuela, el sacerdote Vicente de Valencia y el exalcalde Rafael Montero; este último fue quien viajó a Santa Marta con sus bestias para recibir a las monjitas.
Las terciarias capuchinas ya habían hecho presencia en Valledupar en el año de 1918 para fundar una misión en Nabusímake.
El colegio se inicia con kínder, primaria y un grupo de secundaria. La hermana Margarita de Jericó se encargó del kínder, la hermana Teresa de Sonsón de la primaria, la hermana Bienvenida de la secundaria y la hermana Catalina de Yarumal de la organización y administración de la casa.
















