Corría el año de 1923, las señoritas vallenatas que habían terminado su primaria, quedaban inconclusas en sus estudios, ya que no había un colegio de bachillerato en la ciudad.
Fueron muy pocas las que se aventuraron a cursar su bachillerato en el exterior, entre ellas la maestra, poetiza, políglota y escritora, María Eugenia Ariza Acosta, quien realizó estudios en Francia, hablaba muchos idiomas, escribió una urbanidad en versos y varios libros religiosos.
















