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Columnista - 16 junio, 2019

Escalona el político

Escalona además de haber sido compositor y poeta tuvo también otras virtudes como relacionista público, político y hasta diplomático, que fueron decisivas para abrir el espacio alcanzado por el folclor vallenato en el interior del país. En este mundo del relacionista se movía como pez en el agua ya estuviera en un patio aldeano cantando […]

Escalona además de haber sido compositor y poeta tuvo también otras virtudes como relacionista público, político y hasta diplomático, que fueron decisivas para abrir el espacio alcanzado por el folclor vallenato en el interior del país.

En este mundo del relacionista se movía como pez en el agua ya estuviera en un patio aldeano cantando sus versos, debajo de un palo e’ mango, o en una reunión con personalidades de la política nacional, a quienes con frecuencia les daba realce en sus canciones.

El incursiona en la política desde el mismo momento en que le da protagonismo en sus cantos a Pedro Castro Monsalvo que en sus inicios de compositor era el político de la región que en esos años cuarenta pertenecía al Magdalena grande, cuando en los versos del Testamento se refiere “al lenguaje grato que tiene la tierra de Pedro Castro”, nos está mostrando el sentido de pertenencia que siempre mostró por el solar que lo vio nacer.

En el canto vallenato tradicional era frecuente en los compositores del ayer hacer elogios a los que estaban en el poder con el fin de conseguir prebendas o beneficios o tal vez un reconocimiento por parte de la opinión pública. Antes de Escalona encontramos obras de Pacho Rada, Chico Bolaño, Rafael Enrique Daza, José María Peñaranda y muchos más dedicadas a ilustres mandatarios de nuestro país en una actitud áulica hacia el poder.

Desde el año 1949, cuando compone El medallón comienza el joven Escalona a darle espacio político a un futuro presidente cuando señaló: Rodeada de orquídeas en Medellín, la quinta del doctor Ospina Pérez, yo te la regalo si tú la quieres, para que los dos la vamo a vivir.

Pero según el criterio del historiador e investigador Dr. Rodolfo Quintero Romero su habilidad política podemos apreciarla en que era gobiernista y siempre mantuvo estrechas relaciones cordiales con los mandatarios de turno, independientemente del color político.

El comienza a tener una participación directa en política cuando le canta a Rojas Pinilla, siendo dictador en nuestro país. La canción estuvo lista para ser grabada por una orquesta en Bucaramanga alentada por su yerno Samuel Moreno, pero comenzaron los problemas para el general y el proyecto se canceló. Por otra parte las críticas y reclamos de la oligarquía capitalina acoquinada por Rojas por considerar que era algo exagerado comparar a Rojas Pinilla con Simón Bolívar. según consta en la letra del canto:

Cada vez que esta nación
Ve su libertad en peligro
Ombe se da cuenta el ser divino
Y manda un libertador

Esta composición quedó en el olvido y es hoy prácticamente desconocida hasta por los doctos del vallenato.

Después de la salida de Rojas del poder, al iniciarse el proceso del frente Nacional, la presencia de Escalona y su vallenatos en el palacio de San Carlos, tras la invitación del presidente Valencia es ya un hecho político de relaciones públicas que destacó y criticó a la vez la prensa nacional.

Más adelante en su constante actitud cordial con la gente del poder se le acerca el Dr. Alfonso López Michelsen que iniciaba su campaña para la presidencia del país y le compone el paseo “López el pollo” que fue el caballito de batalla para esa gesta y que como opinaron algunos críticos de la política nacional, esa fue una campaña que se hizo a punta de acordeón.

Comprometido con él, López lo nombra cónsul en el puerto de Colón en Panamá, episodio que servirá para otra columna en este diario.
Encontramos además en su catálogo musical el paseo conocido como “Canto a Fabito” o “El godo decente” dedicado a sus distinguidos amigos Fabio Lozano Simonelli y Belisario Betancur Cuartas.

En uno de sus cantos, Escalona solidario con el sentimiento vallenato se refiere en forma deferente al Dr. Pedro Castro Monsalvo, insigne personaje de nuestro terruño como “El hombre más grande que el Valle ha tenido”, distinción que a su vez le fue otorgada a Escalona por Gabriel García Márquez.

En estos momentos hace carrera la canción de Poncho Cotes Jr. que en su coro repite insistentemente:

El más grande, ese es él
El más grande, es Rafael

Columnista
16 junio, 2019

Escalona el político

Feel the sand on your feet, not your wardrobe weight.
Julio C. Oñate M.

Escalona además de haber sido compositor y poeta tuvo también otras virtudes como relacionista público, político y hasta diplomático, que fueron decisivas para abrir el espacio alcanzado por el folclor vallenato en el interior del país. En este mundo del relacionista se movía como pez en el agua ya estuviera en un patio aldeano cantando […]


Escalona además de haber sido compositor y poeta tuvo también otras virtudes como relacionista público, político y hasta diplomático, que fueron decisivas para abrir el espacio alcanzado por el folclor vallenato en el interior del país.

En este mundo del relacionista se movía como pez en el agua ya estuviera en un patio aldeano cantando sus versos, debajo de un palo e’ mango, o en una reunión con personalidades de la política nacional, a quienes con frecuencia les daba realce en sus canciones.

El incursiona en la política desde el mismo momento en que le da protagonismo en sus cantos a Pedro Castro Monsalvo que en sus inicios de compositor era el político de la región que en esos años cuarenta pertenecía al Magdalena grande, cuando en los versos del Testamento se refiere “al lenguaje grato que tiene la tierra de Pedro Castro”, nos está mostrando el sentido de pertenencia que siempre mostró por el solar que lo vio nacer.

En el canto vallenato tradicional era frecuente en los compositores del ayer hacer elogios a los que estaban en el poder con el fin de conseguir prebendas o beneficios o tal vez un reconocimiento por parte de la opinión pública. Antes de Escalona encontramos obras de Pacho Rada, Chico Bolaño, Rafael Enrique Daza, José María Peñaranda y muchos más dedicadas a ilustres mandatarios de nuestro país en una actitud áulica hacia el poder.

Desde el año 1949, cuando compone El medallón comienza el joven Escalona a darle espacio político a un futuro presidente cuando señaló: Rodeada de orquídeas en Medellín, la quinta del doctor Ospina Pérez, yo te la regalo si tú la quieres, para que los dos la vamo a vivir.

Pero según el criterio del historiador e investigador Dr. Rodolfo Quintero Romero su habilidad política podemos apreciarla en que era gobiernista y siempre mantuvo estrechas relaciones cordiales con los mandatarios de turno, independientemente del color político.

El comienza a tener una participación directa en política cuando le canta a Rojas Pinilla, siendo dictador en nuestro país. La canción estuvo lista para ser grabada por una orquesta en Bucaramanga alentada por su yerno Samuel Moreno, pero comenzaron los problemas para el general y el proyecto se canceló. Por otra parte las críticas y reclamos de la oligarquía capitalina acoquinada por Rojas por considerar que era algo exagerado comparar a Rojas Pinilla con Simón Bolívar. según consta en la letra del canto:

Cada vez que esta nación
Ve su libertad en peligro
Ombe se da cuenta el ser divino
Y manda un libertador

Esta composición quedó en el olvido y es hoy prácticamente desconocida hasta por los doctos del vallenato.

Después de la salida de Rojas del poder, al iniciarse el proceso del frente Nacional, la presencia de Escalona y su vallenatos en el palacio de San Carlos, tras la invitación del presidente Valencia es ya un hecho político de relaciones públicas que destacó y criticó a la vez la prensa nacional.

Más adelante en su constante actitud cordial con la gente del poder se le acerca el Dr. Alfonso López Michelsen que iniciaba su campaña para la presidencia del país y le compone el paseo “López el pollo” que fue el caballito de batalla para esa gesta y que como opinaron algunos críticos de la política nacional, esa fue una campaña que se hizo a punta de acordeón.

Comprometido con él, López lo nombra cónsul en el puerto de Colón en Panamá, episodio que servirá para otra columna en este diario.
Encontramos además en su catálogo musical el paseo conocido como “Canto a Fabito” o “El godo decente” dedicado a sus distinguidos amigos Fabio Lozano Simonelli y Belisario Betancur Cuartas.

En uno de sus cantos, Escalona solidario con el sentimiento vallenato se refiere en forma deferente al Dr. Pedro Castro Monsalvo, insigne personaje de nuestro terruño como “El hombre más grande que el Valle ha tenido”, distinción que a su vez le fue otorgada a Escalona por Gabriel García Márquez.

En estos momentos hace carrera la canción de Poncho Cotes Jr. que en su coro repite insistentemente:

El más grande, ese es él
El más grande, es Rafael