7 enero, 2021

En un 40% disminuyó la demanda de arroz en el Cesar

La baja demanda del sector de la hotelería y los restaurantes, así como los efectos de la pandemia del covid-19 y una competencia arrocera proveniente de otras regiones del país son algunos de los factores que han atacado el arroz cesarense.

El incentivo de almacenamiento se obtiene por una tonelada de arroz almacenada. 

FOTO/JOAQUÍN RAMÍREZ.

La compra de arroz en el departamento del Cesar ha disminuido en los últimos meses un 40 % aproximadamente debido a que los grandes compradores a nivel nacional como lo son los restaurantes y el sector de la hotelería no adquieren el mismo volumen del grano porque estos no están trabajando al 100 %  por las medidas de bioseguridad.

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Así lo aseguró Jairo Chima, director ejecutivo de Fedearroz, seccional Cesar-Guajira. De acuerdo con el líder gremial, esta problemática comenzó en las cosechas de los meses de agosto, septiembre y octubre; estos establecimientos son los mayores compradores en el departamento y al no estar funcionando a plenitud, debido al aforo permitido, la cantidad de arroz que compraban era baja porque no tenían un número alto de comensales, situación que se mantiene actualmente.

El volumen del arroz que se compró y se almacenó se encuentra bajo una demanda contraída y por ello la rotación del inventario ha sido lenta. Esto ha ocasionado una subcapacidad instalada porque la cosecha actual y la pasada se encontraron debido a que la demanda de compra disminuyó”, recalcó Chima.

Al disminuir la cantidad del grano que comúnmente salía al mercado la capacidad de almacenamiento también entró en un punto crítico, según Víctor Ochoa, propietario de la arrocera  La Malena. Este agricultor aseveró que un factor determinante para haber sobrepasado la capacidad de almacenamiento en las arroceras de la región inició con una serie de subsidios de almacenamiento que dio el Gobierno nacional y el cese de la compra del arroz por parte de la empresa Granos y Cereales.  

El sector de la hotelería y restaurantes han bajado el volumen de compra del arroz. FOTO/JOAQUÍN RAMÍREZ.

De acuerdo con Ochoa, al existir este subsidio que comenzó a estar en vigencia a partir del 15 de agosto del 2020, el almacenamiento del grano aumentó para acogerse a esta política. Pero este incentivo finalizó el 31 de diciembre, lo que dejó las toneladas de arroz almacenadas sin una rotación rápida del inventario.

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“Aquí el mayor comprador de arroz se llama Granos y Cereales, que es un molino de Barraquilla que le suministra a las olímpicas. Cuando el Gobierno nacional dijo que hasta el 31 de diciembre se subsidiaba el almacenamiento, los dirigentes de esa empresa pararon de comprar el arroz y ahí fue cuando se dio la acumulación del productor en mayor medida”, manifestó Ochoa.

El director ejecutivo de Fedearroz, seccional Cesar-Guajira, señaló que estos subsidios de almacenamiento tenían como función darles un incentivo monetario mensual a tanto productores como agricultores por tonelada almacenada. En el caso de los productores estos ganarían $ 29.000 pesos mensuales y para los agricultores este era menor. 

MOLINOS SOLIDARIOS

Con bodegas llenas y un  lento flujo de compra, los molinos cesarenses fueron los principales ayudantes para evacuar las cosechas. El propietario de la arrocera La Malena aseguró que los molinos de la región colaboraron con la circulación del arroz, señalando que entre estos están el molino Víctor Guerra, Moliar, entre otros que procesan y compran el arroz.

Esas empresas han comprado el grano, pero como hubo una sobresaturación o congestionamiento de los productos  debido a que la principal dejó de recibirlos, que es Granos y Cereales, el proceso es lento,  pero poco a poco se ha sobrellevado esta situación”, comentó Ochoa.

Este agricultor aseveró que el subsidio de almacenamiento dado por el Gobierno nacional no beneficia a los molinos pequeños sino a los de gran envergadura a nivel nacional como Granos y Cereales,  Arroz  Florhuila, Arroz Diana, entre otros.

Los arroceros del Cesar y La Guajira esperan un subsidio de transporte. FOTO/JOAQUÍN RAMÍREZ.

EL ARROZ FORÁNEO

El arroz cesarense se encuentra batallando en su propio territorio con granos que provienen de otras regiones del país. Uno de estos granos que está contribuyendo a la disminución de la demanda de su compra es el arroz que procede de la subregión Mojana, la cual está conformada por 11 municipios: seis del departamento de  Sucre, tres del departamento de  Bolívar, uno en el departamento de Córdoba y otro en Antioquia.

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Chima aseveró que esta subregión tiene un ecosistema favorable para el cultivo del  arroz, por lo que los costos de producción son bajos. Debido a esto el grano es más económico que el que se produce en el departamento del Cesar. Por tal razón el arroz foráneo acapara la atención de vallenatos debido a su bajo precio.

Esta subregión al estar ubicada sobre las cuencas de los ríos Magdalena, Cauca y San Jorge  la convierten en una zona rica en humedales propicia para la siembra de arroz. El líder gremial comentó que en el mes de diciembre las comisiones arroceras del Cesar y La Guajira se reunieron con el ministro de Agricultura, Roberto Zea Navarro, en donde le propusieron un subsidio de transporte para distribuir el arroz en otros departamentos como Atlántico, Barranquilla, Magdalena, Tolima y Norte de Santander. 

También le pidieron ayuda para la activación de la Planta Fedearroz Valencia para que el almacenamiento sea mayor y de esta forma recibir en el futuro un mayor volumen de arroz, además de la posibilidad de un incentivo de almacenamiento hasta el 30 de marzo. El líder gremial aseveró que por la crisis del covid-19 los recursos del Gobierno nacional están reducidos, por lo que esperan diligentemente una pronta respuesta del ministro de Agricultura.

Namieh Baute Barrio / EL PILÓN.