El 14 de abril de 2017, Jorge Díaz Arias se encontraba en su labor rutinaria y desinteresada, que cumple desde hace 8 años, como es salvaguardar la tumba de su ídolo Diomedes Díaz en el cementerio Jardines del Ecce Homo, al norte de Valledupar.
Ese día, como cada día desde que ‘El cacique de La Junta’ dejó el mundo terrenal, Jorge limpiaba la lápida que cubre el sepulcro donde reposan los restos del artista más grande de la música vallenata.
En aquel momento, siendo aproximadamente las once de la mañana de aquel Viernes Santo, recibió el segundo golpe más fuerte de sus 52 años de vida. Martín Elías Díaz Acosta acababa de morir.











