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Columnista - 19 mayo, 2010

El temor persiste

Desde mi cocina Por: Silvia Betancourt Alliegro He constatado que hoy, como ayer, tenemos miedo de los actos de los violentos que no tienen temor del juicio que Dios y la sociedad harán sobre sus procedimientos criminales, sólo para tener recursos económicos por el poder de las armas. En esta nueva fase de la democracia […]

Desde mi cocina



Por: Silvia Betancourt Alliegro

He constatado que hoy, como ayer, tenemos miedo de los actos de los violentos que no tienen temor del juicio que Dios y la sociedad harán sobre sus procedimientos criminales, sólo para tener recursos económicos por el poder de las armas.

En esta nueva fase de la democracia a la colombiana, en la que hay otros colores que identifican modelos de pensamiento, la ciudadanía elude mostrar de puertas para afuera las divisas que podrían convertirlos en blanco de las balas ‘perdidas’.

En vano los partidos políticos usan el dinero que el Estado ha puesto para financiar los gastos de las campañas en publicidad en vallas, calcomanías, camisetas, afiches, etcétera; la mayoría de las personas las buscan afanosas en las sedes pero para guardarlas, o, tal vez sea una perversa estrategia apropiarse de esos materiales para destruirlos.

A título personal informo que después de haber asistido a la concentración de mujeres del Cesar, convocada por el dinámico y ejemplar hombre joven, ‘Pipe’ Araújo – valioso aporte de Fajardo a la campaña de Antanas-   en las instalaciones de un hotel de la ciudad, después de beber cada palabra de la extraordinaria mujer Adriana Córdoba, decidí desempolvar la camiseta y la calcomanía verdes, para usarlas en la ventana y en mi cuerpo.

La suerte está echada, ya convoqué a todos mis familiares y amigos para que voten por Antanas, mi consciencia ciudadana sabe que logré capturar algunos ánimos.

En un acto de justicia a mi avanzado estado de masoquismo, admito que amo a los hombres colombianos por su inigualable acento al expresarse, por el resumen que son como exponentes del humano varón, por el énfasis que le ponen a todos sus actos – buenos o execrables- por tanto, admito que me gustaría pasar un fin de semana con Gustavo Petro, Vargas Lleras y Rafael Pardo, sería un regalo magnífico para mi intelecto y mi vista. Ignoro si bailan bien, pero no importa, yo les enseñaría.

A toda la familia colombiana sólo le deseo salud, paz y prosperidad por el resto del tiempo en que habitarán en el planeta, especialmente a los que  jamás han pensado en emigrar para satisfacer particulares ansias de bienestar personal, a los que han asumido el sufrimiento diario del colectivo con inquebrantable ánimo de solidaridad, a los que han vencido el temor de ser parte de las minorías.

yastao2@hotmail.com

Columnista
19 mayo, 2010

El temor persiste

Feel the sand on your feet, not your wardrobe weight.
Silvia Betancourt Alliegro

Desde mi cocina Por: Silvia Betancourt Alliegro He constatado que hoy, como ayer, tenemos miedo de los actos de los violentos que no tienen temor del juicio que Dios y la sociedad harán sobre sus procedimientos criminales, sólo para tener recursos económicos por el poder de las armas. En esta nueva fase de la democracia […]


Desde mi cocina



Por: Silvia Betancourt Alliegro

He constatado que hoy, como ayer, tenemos miedo de los actos de los violentos que no tienen temor del juicio que Dios y la sociedad harán sobre sus procedimientos criminales, sólo para tener recursos económicos por el poder de las armas.

En esta nueva fase de la democracia a la colombiana, en la que hay otros colores que identifican modelos de pensamiento, la ciudadanía elude mostrar de puertas para afuera las divisas que podrían convertirlos en blanco de las balas ‘perdidas’.

En vano los partidos políticos usan el dinero que el Estado ha puesto para financiar los gastos de las campañas en publicidad en vallas, calcomanías, camisetas, afiches, etcétera; la mayoría de las personas las buscan afanosas en las sedes pero para guardarlas, o, tal vez sea una perversa estrategia apropiarse de esos materiales para destruirlos.

A título personal informo que después de haber asistido a la concentración de mujeres del Cesar, convocada por el dinámico y ejemplar hombre joven, ‘Pipe’ Araújo – valioso aporte de Fajardo a la campaña de Antanas-   en las instalaciones de un hotel de la ciudad, después de beber cada palabra de la extraordinaria mujer Adriana Córdoba, decidí desempolvar la camiseta y la calcomanía verdes, para usarlas en la ventana y en mi cuerpo.

La suerte está echada, ya convoqué a todos mis familiares y amigos para que voten por Antanas, mi consciencia ciudadana sabe que logré capturar algunos ánimos.

En un acto de justicia a mi avanzado estado de masoquismo, admito que amo a los hombres colombianos por su inigualable acento al expresarse, por el resumen que son como exponentes del humano varón, por el énfasis que le ponen a todos sus actos – buenos o execrables- por tanto, admito que me gustaría pasar un fin de semana con Gustavo Petro, Vargas Lleras y Rafael Pardo, sería un regalo magnífico para mi intelecto y mi vista. Ignoro si bailan bien, pero no importa, yo les enseñaría.

A toda la familia colombiana sólo le deseo salud, paz y prosperidad por el resto del tiempo en que habitarán en el planeta, especialmente a los que  jamás han pensado en emigrar para satisfacer particulares ansias de bienestar personal, a los que han asumido el sufrimiento diario del colectivo con inquebrantable ánimo de solidaridad, a los que han vencido el temor de ser parte de las minorías.

yastao2@hotmail.com