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Editorial - 9 agosto, 2013

El olvido de los escritores y artistas

El mundo macondiano que inspiró al Nobel de Literatura, Gabriel García Márquez, a escribir su novela ‘Cien años de soledad’, cuyos elementos literarios fueron recogidos de los pueblos del Cesar y La Guajira por donde trasegó, es el mismo mundo que motiva e impulsa a un gran número de escritores y artistas cesarenses a crear y a mostrar sus capacidades con sus obras.

El mundo macondiano que inspiró al Nobel de Literatura, Gabriel García Márquez, a escribir su novela ‘Cien años de soledad’, cuyos elementos literarios fueron recogidos de los pueblos del Cesar y La Guajira por donde trasegó, es el mismo mundo que motiva e impulsa a un gran número de escritores y artistas cesarenses a crear y a mostrar sus capacidades con sus obras.
 
Un mundo que hoy se sume en el olvido debido a la poca importancia que le dan las entidades gubernamentales y el sector privado al trabajo literario y de investigación en la región.
 
A pesar que escritores y artistas de otras partes del país ven en esta región ‘mágica’, el ambiente propicio para la creación literaria por los diferentes aspectos que nos rodean, como la problemática social, la espiral de violencia, el medio ambiente y los múltiples personajes, el esfuerzo de nuestros escritores y artistas no es bien recompensado y cada día hay menos personas que se dedican al oficio de escribir.
 
Lo afirmó nuestra columnista y escritora Mary Daza Orozco en su columna del lunes 5 de agosto, cuando aseguró que “son muy pobres los aportes y las gestiones para los trabajadores en ese campo, nulas más bien.
 
Hay una costumbre en nuestra región de invertir los dineros para el sector cultural solo en contribuciones para fiestas patronales de los pueblos, que desde hace algunos años se han juntado con festivales y festivalitos vallenatos y ya con eso se cumplió, mientras tanto un investigador, un escritor  no encuentra apoyo para sacar adelante su obra y si lo logra es porque el tema que ha escogido es el del folclor y sus manifestaciones”.
 
Con una coordinación de Cultura Departamental que cuenta con un presupuesto tan bajo, a pesar de las grandes metas que existen en el Plan de Desarrollo ‘El Cesar a Salvo’; una Biblioteca Pública que está en crisis y trabajando a media máquina, que era la que promovía y gestionaba estos apoyos, y una Casa de Cultura de Valledupar perdida en medio de tantas actividades sin trascendencia, los escritores, investigadores culturales y artistas están ante un panorama nada alentador.
 
EL PILÓN conoció que en Valledupar y en el resto del Cesar es débil el apoyo que le dan a la creación literaria, por ejemplo: no hay estímulos, no hay concursos, no hay intercambio internacional, no se trae un escritor famoso a compartir experiencias con los de aquí, no asisten a ferias, ni siquiera hay presencia en la Feria del Libro de Bogotá, a donde asisten muchos departamentos con sus muestras literarias.
 
El Cesar ha brillado por su ausencia en los últimos años. Mucho menos existe un evento parecido en la ciudad y no sería descabellado pensar en una propia Feria del Libro en Valledupar con la participación de nuestros poetas, escritores, artistas, con el apoyo estatal y privado para brindarles posibilidades de publicación de sus obras.
 
En fin, no existe una clara política pública para el sector cultural. La Gobernación del Cesar y Alcaldía de Valledupar están en deuda con el sector.
 
Solo por poner un ejemplo cercano, en la ciudad de Riohacha entre la empresa Cerrejón, la Gobernación de La Guajira y Alcaldía de Riohacha, realizan todos los años un Festival con escritores de talla internacional, que se convierte en un encuentro literario, charlas, tertulias y conversatorios interesantes.
 
El llamado es para la coordinadora de Cultura Departamental, María Amparo Ochoa, y el director de la Casa de Cultura Municipal, Alberto Muñoz Peñaloza, para que conozcan las necesidades de sus artistas y le presten atención al llamado que hacen. 
 
En Colombia y mucho menos en el Cesar, no se lee, pero tampoco se hace nada para estimular a los creadores, no es comprar libros para regalar es organizar una agenda para que los escritores tengan espacio para desarrollarse, y así como tienen pensando llevar a un grupo de diseñadores de moda de Valledupar a New York a promocionar sus creaciones, que es muy bueno, también deberían pensar en los escritores, investigadores culturales y artistas en general.

Editorial
9 agosto, 2013

El olvido de los escritores y artistas

El mundo macondiano que inspiró al Nobel de Literatura, Gabriel García Márquez, a escribir su novela ‘Cien años de soledad’, cuyos elementos literarios fueron recogidos de los pueblos del Cesar y La Guajira por donde trasegó, es el mismo mundo que motiva e impulsa a un gran número de escritores y artistas cesarenses a crear y a mostrar sus capacidades con sus obras.


El mundo macondiano que inspiró al Nobel de Literatura, Gabriel García Márquez, a escribir su novela ‘Cien años de soledad’, cuyos elementos literarios fueron recogidos de los pueblos del Cesar y La Guajira por donde trasegó, es el mismo mundo que motiva e impulsa a un gran número de escritores y artistas cesarenses a crear y a mostrar sus capacidades con sus obras.
 
Un mundo que hoy se sume en el olvido debido a la poca importancia que le dan las entidades gubernamentales y el sector privado al trabajo literario y de investigación en la región.
 
A pesar que escritores y artistas de otras partes del país ven en esta región ‘mágica’, el ambiente propicio para la creación literaria por los diferentes aspectos que nos rodean, como la problemática social, la espiral de violencia, el medio ambiente y los múltiples personajes, el esfuerzo de nuestros escritores y artistas no es bien recompensado y cada día hay menos personas que se dedican al oficio de escribir.
 
Lo afirmó nuestra columnista y escritora Mary Daza Orozco en su columna del lunes 5 de agosto, cuando aseguró que “son muy pobres los aportes y las gestiones para los trabajadores en ese campo, nulas más bien.
 
Hay una costumbre en nuestra región de invertir los dineros para el sector cultural solo en contribuciones para fiestas patronales de los pueblos, que desde hace algunos años se han juntado con festivales y festivalitos vallenatos y ya con eso se cumplió, mientras tanto un investigador, un escritor  no encuentra apoyo para sacar adelante su obra y si lo logra es porque el tema que ha escogido es el del folclor y sus manifestaciones”.
 
Con una coordinación de Cultura Departamental que cuenta con un presupuesto tan bajo, a pesar de las grandes metas que existen en el Plan de Desarrollo ‘El Cesar a Salvo’; una Biblioteca Pública que está en crisis y trabajando a media máquina, que era la que promovía y gestionaba estos apoyos, y una Casa de Cultura de Valledupar perdida en medio de tantas actividades sin trascendencia, los escritores, investigadores culturales y artistas están ante un panorama nada alentador.
 
EL PILÓN conoció que en Valledupar y en el resto del Cesar es débil el apoyo que le dan a la creación literaria, por ejemplo: no hay estímulos, no hay concursos, no hay intercambio internacional, no se trae un escritor famoso a compartir experiencias con los de aquí, no asisten a ferias, ni siquiera hay presencia en la Feria del Libro de Bogotá, a donde asisten muchos departamentos con sus muestras literarias.
 
El Cesar ha brillado por su ausencia en los últimos años. Mucho menos existe un evento parecido en la ciudad y no sería descabellado pensar en una propia Feria del Libro en Valledupar con la participación de nuestros poetas, escritores, artistas, con el apoyo estatal y privado para brindarles posibilidades de publicación de sus obras.
 
En fin, no existe una clara política pública para el sector cultural. La Gobernación del Cesar y Alcaldía de Valledupar están en deuda con el sector.
 
Solo por poner un ejemplo cercano, en la ciudad de Riohacha entre la empresa Cerrejón, la Gobernación de La Guajira y Alcaldía de Riohacha, realizan todos los años un Festival con escritores de talla internacional, que se convierte en un encuentro literario, charlas, tertulias y conversatorios interesantes.
 
El llamado es para la coordinadora de Cultura Departamental, María Amparo Ochoa, y el director de la Casa de Cultura Municipal, Alberto Muñoz Peñaloza, para que conozcan las necesidades de sus artistas y le presten atención al llamado que hacen. 
 
En Colombia y mucho menos en el Cesar, no se lee, pero tampoco se hace nada para estimular a los creadores, no es comprar libros para regalar es organizar una agenda para que los escritores tengan espacio para desarrollarse, y así como tienen pensando llevar a un grupo de diseñadores de moda de Valledupar a New York a promocionar sus creaciones, que es muy bueno, también deberían pensar en los escritores, investigadores culturales y artistas en general.