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Columnista - 16 mayo, 2010

El juego de Chávez

Por: Gustavo Cotes Medina La inflación en Venezuela el pasado mes de abril superó todos los pronósticos y llegó al 5.2%, con lo cual el acumulado de doce meses ascendió al 31.9%, uno de los más altos del mundo. Y peor aún  es que los alimentos presentaron un incremento del 11.1%, afectando especialmente a los […]

Por: Gustavo Cotes Medina

La inflación en Venezuela el pasado mes de abril superó todos los pronósticos y llegó al 5.2%, con lo cual el acumulado de doce meses ascendió al 31.9%, uno de los más altos del mundo. Y peor aún  es que los alimentos presentaron un incremento del 11.1%, afectando especialmente a los venezolanos más pobres. Además, se está presentando una escasez general de divisas.
El peligro más grave para Chávez no son las bases Colombianas, es la marcha de la economía de su país que sigue de capa caída mientras en el resto de América Latina las expectativas son de indudable recuperación. El Fondo Monetario Internacional en sus proyecciones globales de abril deja muy claro que la Región tendría un aumento del 4.0% en su Producto Interno Bruto en el 2010 y Venezuela estaría experimentando una contracción del 2.6%, por segundo año consecutivo.
En Venezuela, la demanda interna sigue resentida y la confianza de consumidores y empresarios está en un punto muy bajo, a pesar del aumento de los precios del petróleo. Las inversiones se han paralizado y la nacionalización de un número cada vez más grande de empresas, se traduce en una pérdida muy grande en productividad.
Se suma a lo anterior el fuerte racionamiento de energía que ha golpeado al comercio y a industrias como la siderúrgica. La normalización de esta situación está lejana porque con el actual régimen de lluvias, los niveles de agua de la presa que alimenta la hidroeléctrica de Guri han vuelto a descender. Esta central es la más importante del sistema interconectado venezolano.
Chávez culpa de lo sucedido a la burguesía, prometiendo todo tipo de sanciones a los especuladores, con la insinuación que detrás del deterioro de las cifras mencionadas existe una conspiración política contra él, lo cual no es cierto. Esta aparente debilidad  lo lleva a gritar y a buscar pleitos todos los días contra fantasmales enemigos. ¡Es evidente que nuestros candidatos presidenciales, con inteligencia y estrategia diplomática, no pueden hacerle el juego!
El régimen Chavista cumplió diez años, tiene en sus manos a los diferentes poderes públicos, a los órganos de control, aplica técnicas de intimidación como el arresto, la expropiación de bienes y tiene a la defensiva a los medios de comunicación y a los empresarios privados. Se concluye que su tipo de socialismo es cada vez menos retórico y más real, con lo cual la sociedad del hermano país es innegable que está polarizada.
A lo anterior agregamos su creciente carrera armamentista con el apoyo de Rusia, la cubanización del pueblo y el interés de Venezuela en desarrollar tecnologías nucleares con Irán como socio en semejante empresa, lo cual puede crear una nueva dinámica de sospecha e incertidumbre respecto a los  fines que se proponen.
A finales de Septiembre se realizarán en Venezuela los comicios legislativos donde el gobierno expone su mayoría absoluta y tendrá la oportunidad de medir el grado de cansancio entre los votantes. El tono de las declaraciones de Chávez contra Colombia irá aumentando a medida que se caliente el debate interno y estará ensayando sus insultos y amenazas en contra de algunos candidatos presidenciales en una clara intención intimidatoria que ya  nuestro país ha rechazado con indignación.
Todo lo comentado es una estrategia repetida y otra tentativa de desviar la atención ante los graves problemas internos del país. ¡Hace rato que Venezuela es una amenaza real muy cercana! Debemos ser muy creativos y decididos para manejar con éxito esta difícil situación.
[email protected]

Columnista
16 mayo, 2010

El juego de Chávez

Feel the sand on your feet, not your wardrobe weight.
Gustavo Cotez Medina

Por: Gustavo Cotes Medina La inflación en Venezuela el pasado mes de abril superó todos los pronósticos y llegó al 5.2%, con lo cual el acumulado de doce meses ascendió al 31.9%, uno de los más altos del mundo. Y peor aún  es que los alimentos presentaron un incremento del 11.1%, afectando especialmente a los […]


Por: Gustavo Cotes Medina

La inflación en Venezuela el pasado mes de abril superó todos los pronósticos y llegó al 5.2%, con lo cual el acumulado de doce meses ascendió al 31.9%, uno de los más altos del mundo. Y peor aún  es que los alimentos presentaron un incremento del 11.1%, afectando especialmente a los venezolanos más pobres. Además, se está presentando una escasez general de divisas.
El peligro más grave para Chávez no son las bases Colombianas, es la marcha de la economía de su país que sigue de capa caída mientras en el resto de América Latina las expectativas son de indudable recuperación. El Fondo Monetario Internacional en sus proyecciones globales de abril deja muy claro que la Región tendría un aumento del 4.0% en su Producto Interno Bruto en el 2010 y Venezuela estaría experimentando una contracción del 2.6%, por segundo año consecutivo.
En Venezuela, la demanda interna sigue resentida y la confianza de consumidores y empresarios está en un punto muy bajo, a pesar del aumento de los precios del petróleo. Las inversiones se han paralizado y la nacionalización de un número cada vez más grande de empresas, se traduce en una pérdida muy grande en productividad.
Se suma a lo anterior el fuerte racionamiento de energía que ha golpeado al comercio y a industrias como la siderúrgica. La normalización de esta situación está lejana porque con el actual régimen de lluvias, los niveles de agua de la presa que alimenta la hidroeléctrica de Guri han vuelto a descender. Esta central es la más importante del sistema interconectado venezolano.
Chávez culpa de lo sucedido a la burguesía, prometiendo todo tipo de sanciones a los especuladores, con la insinuación que detrás del deterioro de las cifras mencionadas existe una conspiración política contra él, lo cual no es cierto. Esta aparente debilidad  lo lleva a gritar y a buscar pleitos todos los días contra fantasmales enemigos. ¡Es evidente que nuestros candidatos presidenciales, con inteligencia y estrategia diplomática, no pueden hacerle el juego!
El régimen Chavista cumplió diez años, tiene en sus manos a los diferentes poderes públicos, a los órganos de control, aplica técnicas de intimidación como el arresto, la expropiación de bienes y tiene a la defensiva a los medios de comunicación y a los empresarios privados. Se concluye que su tipo de socialismo es cada vez menos retórico y más real, con lo cual la sociedad del hermano país es innegable que está polarizada.
A lo anterior agregamos su creciente carrera armamentista con el apoyo de Rusia, la cubanización del pueblo y el interés de Venezuela en desarrollar tecnologías nucleares con Irán como socio en semejante empresa, lo cual puede crear una nueva dinámica de sospecha e incertidumbre respecto a los  fines que se proponen.
A finales de Septiembre se realizarán en Venezuela los comicios legislativos donde el gobierno expone su mayoría absoluta y tendrá la oportunidad de medir el grado de cansancio entre los votantes. El tono de las declaraciones de Chávez contra Colombia irá aumentando a medida que se caliente el debate interno y estará ensayando sus insultos y amenazas en contra de algunos candidatos presidenciales en una clara intención intimidatoria que ya  nuestro país ha rechazado con indignación.
Todo lo comentado es una estrategia repetida y otra tentativa de desviar la atención ante los graves problemas internos del país. ¡Hace rato que Venezuela es una amenaza real muy cercana! Debemos ser muy creativos y decididos para manejar con éxito esta difícil situación.
[email protected]