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Columnista - 27 junio, 2013

El desprecio de la historia

En un escrito titulado “La Antorcha Brillante” Eduardo Escallón destaca que la idea de democracia y Derecho sólo comenzó a tomar fuerza en Europa y América a finales del siglo XVIII y empezó a ser una frágil realidad en nuestro país a comienzos del XIX

Boton Wpp

Raúl Bermúdez Márquez

En un escrito titulado “La Antorcha Brillante” Eduardo Escallón destaca que la idea de democracia y Derecho sólo comenzó a tomar fuerza en Europa y América a finales del siglo XVIII y empezó a ser una frágil realidad en nuestro país a comienzos del XIX, cuando en 1810 se firmó el Acta de Independencia.

La primera persona que se empeñó en divulgar esta idea en lo que años después se llamaría Colombia y en buscar la manera de cambiar las cosas para que los derechos humanos se hicieran verbo y carne en la Nueva Granada fue Antonio Nariño, el Precursor de la Independencia. Su actitud perseverante y militante para abrazar la causa de la libertad y la independencia le costó  pasar casi un tercio de su vida en presidio. 

Salud Hernández Mora, columnista habitual de El Tiempo, en un escrito publicado en 2012, conmemorativo de los 30 años del otorgamiento del Nobel de Literatura a Gabriel García Márquez recordaba que Pablo Neruda llamó a 'Cien años de soledad' «el Quijote de nuestro tiempo» y que un centenar de destacados intelectuales de todo el planeta incluyeron la obra entre las 20 más importantes de la Historia. “Esas dos credenciales bastarían para convertir a Gabriel García Márquez en figura esencial de la Literatura universal, sin necesidad de haber ganado el Premio Nobel” apunta la periodista.

Si se siguiera ahondando en el devenir del país encontraríamos personalidades que impactaron con su legado la historia de esta patria martirizada como Alfonso López Pumarejo, Jorge Eliécer Gaitán, o Luis Carlos Galán, quienes brillaron con luz propia por los postulados de justicia social que defendieron o por la obra de gobierno realizada en el caso de López Pumarejo.

Esta corta reflexión histórica a propósito de la insólita designación de Álvaro Uribe Vélez como el “Gran Colombiano” en una encuesta organizada por el canal History Channel. La explicación de semejante exabrupto la brinda el mismo diario “El Espectador”, que fue un aliado del concurso: somos un país “embebido en un estado de eterno presente”. Sufrimos de alzheimer histórico como dice el investigador de la Universidad Nacional César Ayala. Despreciamos la historia y por eso de manera recurrente la repetimos.

Porque como lo reconoce el mismo diario: el Gran Colombiano de todos los tiempos, por encima de cualquier ejercicio superficial de votación electrónica, es Gabriel García Márquez. Sencillamente por  ser “el colombiano del que se hablará en un siglo… y posiblemente de ninguno otro”. 

Columnista
27 junio, 2013

El desprecio de la historia

Feel the sand on your feet, not your wardrobe weight.
Raúl Bermúdez Márquez

En un escrito titulado “La Antorcha Brillante” Eduardo Escallón destaca que la idea de democracia y Derecho sólo comenzó a tomar fuerza en Europa y América a finales del siglo XVIII y empezó a ser una frágil realidad en nuestro país a comienzos del XIX


Raúl Bermúdez Márquez

En un escrito titulado “La Antorcha Brillante” Eduardo Escallón destaca que la idea de democracia y Derecho sólo comenzó a tomar fuerza en Europa y América a finales del siglo XVIII y empezó a ser una frágil realidad en nuestro país a comienzos del XIX, cuando en 1810 se firmó el Acta de Independencia.

La primera persona que se empeñó en divulgar esta idea en lo que años después se llamaría Colombia y en buscar la manera de cambiar las cosas para que los derechos humanos se hicieran verbo y carne en la Nueva Granada fue Antonio Nariño, el Precursor de la Independencia. Su actitud perseverante y militante para abrazar la causa de la libertad y la independencia le costó  pasar casi un tercio de su vida en presidio. 

Salud Hernández Mora, columnista habitual de El Tiempo, en un escrito publicado en 2012, conmemorativo de los 30 años del otorgamiento del Nobel de Literatura a Gabriel García Márquez recordaba que Pablo Neruda llamó a 'Cien años de soledad' «el Quijote de nuestro tiempo» y que un centenar de destacados intelectuales de todo el planeta incluyeron la obra entre las 20 más importantes de la Historia. “Esas dos credenciales bastarían para convertir a Gabriel García Márquez en figura esencial de la Literatura universal, sin necesidad de haber ganado el Premio Nobel” apunta la periodista.

Si se siguiera ahondando en el devenir del país encontraríamos personalidades que impactaron con su legado la historia de esta patria martirizada como Alfonso López Pumarejo, Jorge Eliécer Gaitán, o Luis Carlos Galán, quienes brillaron con luz propia por los postulados de justicia social que defendieron o por la obra de gobierno realizada en el caso de López Pumarejo.

Esta corta reflexión histórica a propósito de la insólita designación de Álvaro Uribe Vélez como el “Gran Colombiano” en una encuesta organizada por el canal History Channel. La explicación de semejante exabrupto la brinda el mismo diario “El Espectador”, que fue un aliado del concurso: somos un país “embebido en un estado de eterno presente”. Sufrimos de alzheimer histórico como dice el investigador de la Universidad Nacional César Ayala. Despreciamos la historia y por eso de manera recurrente la repetimos.

Porque como lo reconoce el mismo diario: el Gran Colombiano de todos los tiempos, por encima de cualquier ejercicio superficial de votación electrónica, es Gabriel García Márquez. Sencillamente por  ser “el colombiano del que se hablará en un siglo… y posiblemente de ninguno otro”.