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Columnista - 4 abril, 2010

El desplome de Sergio Fajardo

Por: Jacobo Solano Cerchiaro Indudablemente, Sergio Fajardo, es el típico ejemplo de que en política no es suficiente, conocer las necesidades de un país, tener un buen discurso y ser transparente para triunfar, se requiere intuición, olfato y estar atento a las circunstancias especiales, para tomar decisiones políticas en el momento justo. Fueron muchos los […]

Por: Jacobo Solano Cerchiaro

Indudablemente, Sergio Fajardo, es el típico ejemplo de que en política no es suficiente, conocer las necesidades de un país, tener un buen discurso y ser transparente para triunfar, se requiere intuición, olfato y estar atento a las circunstancias especiales, para tomar decisiones políticas en el momento justo.
Fueron muchos los desaciertos que contribuyeron a que esa campaña se desplomara como las torres gemelas de New York, luego de venir marcando bien en la encuestas, hoy está rondado el penúltimo lugar con un 4% de intención de voto: 1. No haber aceptado conformar un movimiento amplio, incluyente e independiente con los tres tenores, en el momento más conveniente, era previsible que él hubiese sido el candidato presidencial. 2. Ser más humilde y no dejarse llevar por el resultado de las encuestas. 3 Creer que podía hacer listas al Congreso y lo peor constituir un conglomerado débil con pocos integrantes, 23 únicamente.
Duele mucho por Stevenson Marulanda, un hombre que tenía buenas intenciones, pero el torbellino de Compromiso Ciudadano, se lo llevó 4. Tampoco fue participativo con el recurso económico del sindicato antioqueño para sus candidatos al Congreso, ni siquiera en publicidad, prácticamente los dejó solos. 5. Tener dos movimientos, con logos diferentes para Senado y Cámara, para el electorado era demasiado complejo y remató, asignándole un nombre inconveniente a su lista, la selección Colombia, porque nuestro combinado no puede estar peor. 6. La fórmula vicepresidencial, Julio Londoño, aunque es un buen elemento, con mucho énfasis en las relaciones internacionales, su momento ya pasó, definitivamente, no representa una corriente reformista, ni la frescura y juventud de la nueva era; de ñapa viene de ser diplomático en Cuba por largo rato, lo que automáticamente, así no sea cierto, lo asocia con Chávez y Fidel.
Por último, hay que saber perder, es claro que hubo corrupción electoral, siempre ha habido y no creo que se acabe nunca, pero no se puede decir alegremente que todo fue un robo, ni que las elecciones se compraron, descalificando todo el proceso.
Que puede hacer Fajardo para recuperar algo de lo que invirtió en estos dos últimos años, por el momento olvidarse de soberbias de capitán de barco en problemas, que no conducen a nada, no apegarse a las 700.000 firmas y todo lo que representó esa campaña. De una vez por todas, aceptar que en este momento, es muy difícil reencauzar su candidatura para volver a tener altos índices en las encuestas. La salida es, unirse, humildemente, a Mockus,  para que la franja independiente de centro, unida, tenga posibilidad de seguir escalando, y probablemente arrastrar a otros candidatos como Pardo y Petro hacia la misma dirección, en cabeza del ex rector de Universidad Nacional y aprovechar el seguro desmoronamiento de Noemí Sanín, quien cada día corrobora, que no le cabe el país en la cabeza y terminará junto a Vargas Lleras, apoyando a Santos en segunda vuelta.
Debe ser difícil explicarle a discípulos como Nando Castrillo que ha recorrido el departamento del Cesar buscando firmas y promulgando el discurso Fajardista, que se cambia de ruta, pero es más triste seguir navegando a la deriva y no darse cuenta que todo cambió, por culpa de malas movidas de asesores desubicados. Definitivamente, a Fajardo le tocará ser soldado del partido verde y esperar que Mockus gane para cogobernar, y en un eventual gobierno aportarle al país su propuesta que es muy interesante, sin caer en egoísmos infantiles, porque de insistir tercamente, puede liquidar su movimiento, y abrirle un espacio para que Juan Manuel Santos gane más fácil.
Estocada: El papelón que está haciendo el Dr. Jaime Araujo Rentería es monumental, no entiendo como un jurista de esas calidades, inteligente y bien preparado, se deja llevar por ilusiones, que únicamente son un embeleco de político inexperto. Es inaudito lanzarse sin tener plataforma política, ni posibilidades, ¿será que piensa hacer algún tipo de negociación?. Por favor, que alguien le diga al Dr Araujo que recupere la cordura y desista de su intención de ser presidente marcando el 0%.
[email protected]

Columnista
4 abril, 2010

El desplome de Sergio Fajardo

Feel the sand on your feet, not your wardrobe weight.
Jacobo Solano Cerchiaro

Por: Jacobo Solano Cerchiaro Indudablemente, Sergio Fajardo, es el típico ejemplo de que en política no es suficiente, conocer las necesidades de un país, tener un buen discurso y ser transparente para triunfar, se requiere intuición, olfato y estar atento a las circunstancias especiales, para tomar decisiones políticas en el momento justo. Fueron muchos los […]


Por: Jacobo Solano Cerchiaro

Indudablemente, Sergio Fajardo, es el típico ejemplo de que en política no es suficiente, conocer las necesidades de un país, tener un buen discurso y ser transparente para triunfar, se requiere intuición, olfato y estar atento a las circunstancias especiales, para tomar decisiones políticas en el momento justo.
Fueron muchos los desaciertos que contribuyeron a que esa campaña se desplomara como las torres gemelas de New York, luego de venir marcando bien en la encuestas, hoy está rondado el penúltimo lugar con un 4% de intención de voto: 1. No haber aceptado conformar un movimiento amplio, incluyente e independiente con los tres tenores, en el momento más conveniente, era previsible que él hubiese sido el candidato presidencial. 2. Ser más humilde y no dejarse llevar por el resultado de las encuestas. 3 Creer que podía hacer listas al Congreso y lo peor constituir un conglomerado débil con pocos integrantes, 23 únicamente.
Duele mucho por Stevenson Marulanda, un hombre que tenía buenas intenciones, pero el torbellino de Compromiso Ciudadano, se lo llevó 4. Tampoco fue participativo con el recurso económico del sindicato antioqueño para sus candidatos al Congreso, ni siquiera en publicidad, prácticamente los dejó solos. 5. Tener dos movimientos, con logos diferentes para Senado y Cámara, para el electorado era demasiado complejo y remató, asignándole un nombre inconveniente a su lista, la selección Colombia, porque nuestro combinado no puede estar peor. 6. La fórmula vicepresidencial, Julio Londoño, aunque es un buen elemento, con mucho énfasis en las relaciones internacionales, su momento ya pasó, definitivamente, no representa una corriente reformista, ni la frescura y juventud de la nueva era; de ñapa viene de ser diplomático en Cuba por largo rato, lo que automáticamente, así no sea cierto, lo asocia con Chávez y Fidel.
Por último, hay que saber perder, es claro que hubo corrupción electoral, siempre ha habido y no creo que se acabe nunca, pero no se puede decir alegremente que todo fue un robo, ni que las elecciones se compraron, descalificando todo el proceso.
Que puede hacer Fajardo para recuperar algo de lo que invirtió en estos dos últimos años, por el momento olvidarse de soberbias de capitán de barco en problemas, que no conducen a nada, no apegarse a las 700.000 firmas y todo lo que representó esa campaña. De una vez por todas, aceptar que en este momento, es muy difícil reencauzar su candidatura para volver a tener altos índices en las encuestas. La salida es, unirse, humildemente, a Mockus,  para que la franja independiente de centro, unida, tenga posibilidad de seguir escalando, y probablemente arrastrar a otros candidatos como Pardo y Petro hacia la misma dirección, en cabeza del ex rector de Universidad Nacional y aprovechar el seguro desmoronamiento de Noemí Sanín, quien cada día corrobora, que no le cabe el país en la cabeza y terminará junto a Vargas Lleras, apoyando a Santos en segunda vuelta.
Debe ser difícil explicarle a discípulos como Nando Castrillo que ha recorrido el departamento del Cesar buscando firmas y promulgando el discurso Fajardista, que se cambia de ruta, pero es más triste seguir navegando a la deriva y no darse cuenta que todo cambió, por culpa de malas movidas de asesores desubicados. Definitivamente, a Fajardo le tocará ser soldado del partido verde y esperar que Mockus gane para cogobernar, y en un eventual gobierno aportarle al país su propuesta que es muy interesante, sin caer en egoísmos infantiles, porque de insistir tercamente, puede liquidar su movimiento, y abrirle un espacio para que Juan Manuel Santos gane más fácil.
Estocada: El papelón que está haciendo el Dr. Jaime Araujo Rentería es monumental, no entiendo como un jurista de esas calidades, inteligente y bien preparado, se deja llevar por ilusiones, que únicamente son un embeleco de político inexperto. Es inaudito lanzarse sin tener plataforma política, ni posibilidades, ¿será que piensa hacer algún tipo de negociación?. Por favor, que alguien le diga al Dr Araujo que recupere la cordura y desista de su intención de ser presidente marcando el 0%.
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