Ella, de 14 años, hoy se encuentra con 4 meses de embarazo y su pareja, un joven de 17 años, tuvieron que apartarse de la educación diurna para comenzar a forjar recursos, sobre todo económicos, para su nuevo deber. Ambos cursaban noveno grado en una institución pública cuando, conocieron la noticia. Con miedo, relata la futura madre, recibió el diagnóstico luego, de presentar diversos síntomas que hoy día entiende ella a qué apuntaban.
“No me cuidaba (…) pensé que por estar más pequeña era más difícil quedar embarazada hasta que vi que no me llegó el periodo, tuve unos síntomas. Ahí me hicieron la prueba”, fue una de las escenas que tuvo que asumir hace cuatro meses. Su vida cambió: “Me daba pena ir al colegio y que los compañeros o profesores lo vieran a uno y la barriga ya se me estaba notando”, expresó. Por esa razón tuvo que cambiar su modalidad de estudio al ciclo de la ‘nocturna’ como popularmente se conoce. El padre del bebé en gestación, quien ahora es su marido, la acompaña a clases. El joven también se cambió a los estudios por ciclo luego de retirarse del colegio para comenzar a trabajar y así ahorrar para los gastos futuros.
Su anhelo sigue siendo ser bachilleres y dudan estar preparados para ser llamados ‘padres’ cuando aún no cumplen la mayoría de edad. Por esa razón y, con el fin de reducir los índices de embarazos a temprana edad en la ciudad de Valledupar, la Secretaría de Educación Municipal acompañada de diferentes comités de convivencias escolar de instituciones públicas y privadas, Gestión Social, ICBF, Personería, Policía de Infancia y Adolescencia, Secretaría de Gobierno y Salud Local, han desarrollado programas como #YoDecidoEsperar, para generar conciencia a los jóvenes y orientarlos en temas de educación sexual.










