Desde estas líneas acogemos las reiteradas denuncias ciudadanas e informaciones emitidas por varios medios de comunicación sobre la preocupante situación en que se encuentra la Estación de Bomberos del Norte de Valledupar, ubicada sobre la avenida Martín Elías, de esta ciudad.
Es necesario lanzar un S.O.S. para que los órganos de control intervengan, investiguen y establezcan responsabilidades frente a los encargados de poner en funcionamiento esa estación que fue construida con recursos públicos por más de $2.000 millones, de hace 6 años, y entregada oficialmente en diciembre de 2024, pero que año y medio después sigue sin cumplir la función para la que fue concebida.
Compartimos las inquietudes ciudadanas y también nos preguntamos el por qué una infraestructura creada para salvar vidas no ha operado con toda su capacidad. A esto se suma el caso del carro escalera entregado en el año 2022, una máquina especializada valorada entre $3.500 y $4.000 millones, adquirida por la gobernación, que durante largos periodos ha permanecido sin prestar el servicio para el cual fue adquirida debido a problemas de mantenimiento, financiación y capacitación. Los meses pasan y ese vehículo sigue allí expuesto a un mayor deterioro por falta de uso y del mantenimiento requerido.






