Desde el mismo momento en que se anunció la suspensión del servicio de energía eléctrica en todo Valledupar, para realizar labores de mantenimiento técnico a las redes, se comenzó a generar en la ciudadanía toda clase de malestares, incluidas las especulaciones.
Algunos piensan que se trató de un racionamiento disfrazado, mientras Afinia argumenta que era urgente hacer esos mantenimientos para evitar un daño mayor que causara un apagón más grave. Aquí es necesario precisar que no se puede asegurar si hubo irresponsabilidad o no por parte del gerente de Afinia en el Cesar; tal vez esta ha de ser responsabilidad de la empresa en general, que es la que toma esas decisiones. Lo que sí podemos es preguntar: ¿qué explicación da la Superintendencia de Servicios Públicos, la entidad gubernamental responsable de velar por los derechos de los usuarios?
Lo cierto es que la ciudadanía está cansada de las altas tarifas y de muchas situaciones en las que ha visto vulnerados sus derechos frente al servicio de energía eléctrica. Es por ello que todo lo que se derive de Afinia la gente lo mira con suspicacia, y eso lo deben tener en cuenta las directivas de esa firma al momento de tomar cualquier decisión que afecte al usuario.
La jornada de este martes 19 de agosto estuvo caracterizada por muchos aspectos negativos para la gente y para Valledupar como ciudad. Faltó claridad, transparencia, suficiente información y planificación previa para mitigar los traumas que genera una suspensión por tan largo tiempo. En principio era de 12 horas y terminó extendiéndose por más de 16; ninguno de los horarios se cumplió, lo cual generó mayor caos e indignación en la ciudadanía.
Las directivas generales de Afinia deben empeñarse en generar hechos que connoten seriedad, responsabilidad y transparencia como la única manera de recobrar la confianza perdida de sus usuarios. En esta jornada, nada de eso se dio, o por lo menos no se vio.
Como era de esperarse, muchos comentarios y quejas llegaron a EL PILÓN por lo sucedido este martes, al tiempo que nos formularon preguntas como: ¿quién responde por los alimentos dañados? ¿quién defiende a la comunidad de estos abusos?
Se cuestiona la recurrencia de los “mantenimientos técnicos” de Afinia y Transelca, que devuelven a Valledupar a la época en que estos nacieron. Entre los críticos están el director del Cesore, Fernando Herrera, y un editorial de Radio Guatapurí, entre otros.
Verdad o no, según lo que se ha informado, ese mantenimiento deberá garantizar, por lo menos, la calidad del servicio eléctrico actual, y esperamos que lo mejore. Esos mantenimientos, según se anuncia, continuarán en próximos días de forma menos intensa. Es preciso informar a la ciudadanía que en estos trabajos han estado involucrados el transmisor ISA/Transelca y el distribuidor Afinia (que, a diferencia de Air-e, no tiene problemas de compra de energía y, al tenerla, no tendría interés en no venderla), además de los comercializadores. Estas son decisiones que deben ser informadas al regulador (Creg) y a la Superintendencia, responsable de velar por los usuarios.
Las autoridades municipales también están involucradas en los preparativos de la ciudad para afrontar el apagón, que se extendió más de lo debido y en un día laboral que afectó la actividad económica y el funcionamiento al ciento por ciento de la institucionalidad.
Pero a todas estas, y como lo que más duele es el bolsillo del ciudadano, se espera que esas más de 16 horas sin servicio de energía eléctrica se vean reflejadas en una disminución proporcional en el próximo recibo o factura de Afinia.






