Se habían superado un tanto las épocas de turbulencias que por décadas se presentaron al interior de la Universidad Popular del Cesar, UPC, en donde varios sectores se disputaban el manejo de esa institución. No obstante, esa normalidad reinante se vio un poco alterada en el tiempo previo a las elecciones de consejeros que allí acaban de realizarse.
Estamos hablando de un pasado de ingrata recordación, en el que hasta los asesinatos hicieron parte del acontecer de la UPC, en razón a que algunos de los actores enfrentados, y con cierto tinte politiquero, recurrieron a toda clase de estrategias para apoderarse de la dirección del alma mater a sabiendas del fortín electoral que esta les representa.
Por fortuna, en la actualidad se respiran otros aires, aunque no se pueden dejar de lado ciertos ambientes de inconformidad en algunos sectores de los diferentes estamentos universitarios, lo cual se evidenció en las denuncias por supuestas irregularidades sobre ciertos procedimientos durante el proceso de elección de los representantes de los egresados y de los estudiantes ante el Consejo Superior Universitario.





