En lo que va del mes de diciembre varios temas han salido a la luz pública relacionados con la corrupción no solo en Colombia sino en el mundo. Hace pocas semanas la organización Transparencia Internacional reveló los resultados del sondeo que cada año hace para establecer el escalafón de los países más y menos corruptos. Es un informe con base en la percepción ciudadana que en el periodo sondeado dejó a Colombia mal parado, al ubicarse el país en el puesto número 94 entre 175 países, la misma posición que en el 2012. Según Transparencia Internacional Colombia obtuvo 37 puntos en una escala en la que cero es la mayor percepción de corrupción y cien, la menor.
Ayer se conmemoró el Día de la Anticorrupción, fecha escogida desde el año 2003 en la Convención de Mérida o Convención de las Naciones Unidas contra la Corrupción, que materializó una respuesta “a tan corrosivo fenómeno”, como una respuesta a la preocupación mundial sobre la manera cómo las naciones deben contribuir a mitigar la corrupción que afecta especialmente a países en desarrollo. Esta Convención promueve estrategias para que los países refuercen sus reglas jurídicas que apunten a luchar contra la corrupción y junto con el Pacto Mundial de Naciones Unidas invitan a la naciones a combatirla en todas sus formas, incluyendo la extorsión y el soborno.
Justo en ese marco noticioso, aparece el informe que cada hace la Procuraduría General de la Nación a los 1.133 municipios y 32 gobernaciones de Colombia para medir si cumplen o no con las normas anticorrupción. Un buen indicador que permite conocer si la realidad aumentada de algunos entes territoriales coincide con la realidad examinada.
