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Columnista - 8 mayo, 2010

Ecos del Festival

Por: Julio Mario Celedón Sánchez Después que pasa nuestro querido Festival  (digo ‘nuestro’ porque esta fiesta hace rato que se convirtió en patrimonio de todos) comenzamos a escuchar los comentarios acerca de los pormenores de este evento, especialmente los balances informales,  los pro y los contras de este gran acontecimiento. No dudo de las capacidades […]

Por: Julio Mario Celedón Sánchez



Después que pasa nuestro querido Festival  (digo ‘nuestro’ porque esta fiesta hace rato que se convirtió en patrimonio de todos) comenzamos a escuchar los comentarios acerca de los pormenores de este evento, especialmente los balances informales,  los pro y los contras de este gran acontecimiento.
No dudo de las capacidades de la Fundación Festival de La Leyenda Vallenata, porque sé que para nada es fácil la organización de una fiesta de tal envergadura, solo imagínense y comparen guardando las proporciones, con la organización de una reunión familiar o para hacerlo un poco más grande y menos informal; una fiesta de barrio, y  notarán que siempre se presenta algún contratiempo, que se acabó el hielo, que se daño la amplificación, que los músicos no llegan porque el carro se les varó, que se colaron cinco personas, que fulanito se emborrachó y salió de discusión con zutanito, que el agua se fue y el baño está sucio, que se está acabando el trago; en fin, un sinnúmeros de imprevistos que normalmente ocurren en cualquier reunión, lógicamente con mucha más razón se presentarán en un macro-evento como es el Festival Vallenato; me quito el sombrero y considero a sus organizadores, pues sin duda alguna es una tarea ‘titánica’.
Pero dado que este es nuestro mayor orgullo, creo que todos tenemos derecho a dar nuestra opinión, nuestro concepto o en su defecto calificarlo y como tenemos un año completico para corregir ciertos detalles, es sano mirar ciertos aspectos que deben mejorar y así garantizar un éxito rotundo, porque hasta Sánchez Cristo lo dijo en la radio, que por primera vez en la historia de esta fiesta, aun el día jueves los hoteles tenían cupo disponible, siendo que en años anteriores ya estaban copados con meses de anterioridad.
Además de mi profesión de periodista y publicista, soy comerciante, eso me permite hacer un paralelo entre este Festival y los anteriores, no sólo basándome en mi opinión, sino en lo que indagué entre otros comerciantes como vendedores mayoristas y minoristas, propietarios de algunos de los mejores sitios de la ciudad, como bares, discotecas y estancos, el gremio hotelero, taxistas y vendedores ambulantes.
Todos entre quienes consulté se quejaron, manifestando que aunque no perdieron tampoco ganaron lo que esperaban y que a la larga no se justificó tanto esfuerzo y tanto preparativo porque este Festival estuvo flojo.
Vuelvo y repito no pongo en duda el esfuerzo de La Fundación, sobre todo que año tras año han venido trayendo artistas que solo pisan los más exclusivos escenarios y este año contratar al puertorriqueño Marc Anthony fue un acierto a todas luces, entonces el problema no fue la nomina de artistas sino otro, en mi humilde concepto, opino que fue algo circunstancial, en este caso la fecha, el Festival  definitivamente quedó atravesado y este año no contó con la suerte de tener un puente festivo, eso sin duda le impidió a mucha gente viajar.
Opino que para evitar la poca afluencia de público o para garantizar la llegada en masa de turistas,  a veces tocará tomar el riesgo de mover la fecha para un festivo, así se rompa con  toda una tradición, no importa que se adelante o se posponga, lo importante es que se realice y se lleve a cabo garantizando que todos podamos sacar provecho de esta bonita fiesta, porque Valledupar somos todos y  también merecemos beneficiarnos honradamente.

[email protected]

Columnista
8 mayo, 2010

Ecos del Festival

Feel the sand on your feet, not your wardrobe weight.
Julio Mario Celedon

Por: Julio Mario Celedón Sánchez Después que pasa nuestro querido Festival  (digo ‘nuestro’ porque esta fiesta hace rato que se convirtió en patrimonio de todos) comenzamos a escuchar los comentarios acerca de los pormenores de este evento, especialmente los balances informales,  los pro y los contras de este gran acontecimiento. No dudo de las capacidades […]


Por: Julio Mario Celedón Sánchez



Después que pasa nuestro querido Festival  (digo ‘nuestro’ porque esta fiesta hace rato que se convirtió en patrimonio de todos) comenzamos a escuchar los comentarios acerca de los pormenores de este evento, especialmente los balances informales,  los pro y los contras de este gran acontecimiento.
No dudo de las capacidades de la Fundación Festival de La Leyenda Vallenata, porque sé que para nada es fácil la organización de una fiesta de tal envergadura, solo imagínense y comparen guardando las proporciones, con la organización de una reunión familiar o para hacerlo un poco más grande y menos informal; una fiesta de barrio, y  notarán que siempre se presenta algún contratiempo, que se acabó el hielo, que se daño la amplificación, que los músicos no llegan porque el carro se les varó, que se colaron cinco personas, que fulanito se emborrachó y salió de discusión con zutanito, que el agua se fue y el baño está sucio, que se está acabando el trago; en fin, un sinnúmeros de imprevistos que normalmente ocurren en cualquier reunión, lógicamente con mucha más razón se presentarán en un macro-evento como es el Festival Vallenato; me quito el sombrero y considero a sus organizadores, pues sin duda alguna es una tarea ‘titánica’.
Pero dado que este es nuestro mayor orgullo, creo que todos tenemos derecho a dar nuestra opinión, nuestro concepto o en su defecto calificarlo y como tenemos un año completico para corregir ciertos detalles, es sano mirar ciertos aspectos que deben mejorar y así garantizar un éxito rotundo, porque hasta Sánchez Cristo lo dijo en la radio, que por primera vez en la historia de esta fiesta, aun el día jueves los hoteles tenían cupo disponible, siendo que en años anteriores ya estaban copados con meses de anterioridad.
Además de mi profesión de periodista y publicista, soy comerciante, eso me permite hacer un paralelo entre este Festival y los anteriores, no sólo basándome en mi opinión, sino en lo que indagué entre otros comerciantes como vendedores mayoristas y minoristas, propietarios de algunos de los mejores sitios de la ciudad, como bares, discotecas y estancos, el gremio hotelero, taxistas y vendedores ambulantes.
Todos entre quienes consulté se quejaron, manifestando que aunque no perdieron tampoco ganaron lo que esperaban y que a la larga no se justificó tanto esfuerzo y tanto preparativo porque este Festival estuvo flojo.
Vuelvo y repito no pongo en duda el esfuerzo de La Fundación, sobre todo que año tras año han venido trayendo artistas que solo pisan los más exclusivos escenarios y este año contratar al puertorriqueño Marc Anthony fue un acierto a todas luces, entonces el problema no fue la nomina de artistas sino otro, en mi humilde concepto, opino que fue algo circunstancial, en este caso la fecha, el Festival  definitivamente quedó atravesado y este año no contó con la suerte de tener un puente festivo, eso sin duda le impidió a mucha gente viajar.
Opino que para evitar la poca afluencia de público o para garantizar la llegada en masa de turistas,  a veces tocará tomar el riesgo de mover la fecha para un festivo, así se rompa con  toda una tradición, no importa que se adelante o se posponga, lo importante es que se realice y se lleve a cabo garantizando que todos podamos sacar provecho de esta bonita fiesta, porque Valledupar somos todos y  también merecemos beneficiarnos honradamente.

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