El verano presentado este año al norte de Valledupar le pasó la cuenta de cobro a los pequeños ganaderos del corregimiento de Patillal, en donde en el primer semestre murieron 223 reses.
Las pérdidas ascienden a unos 335 millones de pesos, toda vez que en el mercado, un animal está valorado en 1.500.000 pesos.
La preocupación es total y de no llover en este mes, las pérdidas para los pequeños ganaderos será mayor, situación que sería una más para el sector, que hoy está golpeado por culpa de los tratados de libre comercio.






