La costumbre invita a que cada periodo indeterminado los gobernantes rindan cuentas. Llegó abril y los mandatarios del Cesar completaron 100 días en el cargo. En otras circunstancias quizás programaban una pequeña rendición de cuentas. Pero la pandemia alteró las prioridades.
Poco se han preocupado los mandatarios locales por mostrar los alcances de los primeros tres meses. Toda la atención y esfuerzos buscan evitar la propagación del Covid-19. Es algo nuevo, inesperado, por eso hay más respuesta y reacción que planeación. Los mandatarios van aprendiendo en el camino.
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