La normativa que deben cumplir los bares para funcionar en la ciudad de Valledupar, es uno de los mayores retos a los que se han enfrentado estos establecimientos, de acuerdo con un propietario de un negocio nocturno. La prohibición del baile y la restricción horaria son dos reglas a las que difícilmente se han acoplado los usuarios, según Jeremías Rangel, propietario de El Patio Bar, ubicado en la carrera 9.
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El golpe económico que sufrieron estos establecimientos por más de ocho meses, llevó a varios al cierre definitivo. El caso de Palenke Cultura Bar. Sus paredes bañadas en color y folclor se despidieron a través de un comunicado en su cuenta de Instagram el pasado seis de diciembre.










