Desde 1995 el comercio de la gasolina y el ACPM en departamentos fronterizos como el Cesar y La Guajira ha sido ‘beneficiado’ con la exclusión de los impuestos sobre el valor añadido, IVA, y el nacional al consumo de la gasolina.
Esas exenciones se reglamentaron para “incentivar a las empresas que están en los departamentos fronterizos a generar beneficios a la comunidad”, según la directora ejecutiva de la Federación Nacional de Distribuidores de Combustibles y Energéticos en el Cesar, Lily Mendoza.
Esto se definió en un contexto socioeconómico y político en el que predominaba el contrabando de combustible en los territorios cercanos a Venezuela, país que, antes de su crisis, fue líder del abastecimiento en la región.











