El DANE dio a conocer el Índice de Pobreza Multidimensional en Colombia para el año 2025. El total nacional se ubicó en un 9,9 %, logrando una reducción de 1,5 puntos porcentuales respecto al 2024. La mala noticia es que el Cesar va en contravía: en el departamento la pobreza creció 1,4 puntos, quedando en un preocupante 14,8 %.
Para entender el peso de esta cifra, hay que recordar que la pobreza multidimensional mide la calidad de vida de las familias más allá del dinero que ingresa a sus bolsillos. Este índice evalúa las privaciones estructurales dividiendo las necesidades en cinco grandes dimensiones: condiciones educativas, entorno de la niñez y la juventud, situación de trabajo, acceso a la salud, y condiciones de la vivienda y servicios públicos.
En la práctica, el índice castiga realidades como el trabajo informal, el desempleo de larga duración, la falta de aseguramiento médico o carencias de infraestructura como el hacinamiento y la falta de agua potable. Si un hogar acumula privaciones en un porcentaje significativo de estos 15 indicadores, entra al mapa de la pobreza multidimensional.










